Las investigaciones posteriores sobre Stuxnet llevaron a considerar que el ataque apuntaba a la planta enriquecedora de Uranio en Natanz, en Irán. Esta evidencia aunque no probada apuntaba a un sabotaje industrial de un país a otro. Ralph Langner un consultor independiente en Hamburgo ha argumentado que el gobierno norteamericano estaba detrás de este ataque aunque el mismo ha admitido que las evidencias son circunstanciales.
El hecho cierto es que Stuxnet representa una nueva generación de "armas cibernéticas" y demuestra la factibilidad del empleo de estas en una guerra de nuevo tipo.
Como actua Stuxnet










